Un terreno, una situación distinta y varios desafíos (Editorial 1)

Hoy abrimos un espacio nuevo y diferente del Portal, dando lugar a la subjetividad para contextualizar, analizar y reflexionar con una mirada personal, vecinal y periodística acerca de temas de Ciudad del Plata. La idea es que se vayan sumando otros vecinos se vana integrando al espacio para opinar sobre diversos temas.

Voy a comenzar con el tema de la última semana: El BPS compra el amplio predio de «Las Hermanas Domínicas» en Parque Postel (Ver noticia). Es una muy importante novedad para la cual ha habido una suma de voluntades a destacar, y que genera varios desafíos a futuro para la comunidad local.

Primeramente es destacable el trabajo de los distintos protagonistas y la sumatoria de voluntades entorno a este asunto:

  1. Un grupo de vecinos se propuso a principio de 2013 trabajar en procura de instalar un hogar de ancianos sin fines de lucro para Ciudad del Plata, y lo ha hecho de manera constante;
  2. El alcalde Jesús Cenández se comprometió con el tema, se puso en contacto con el BPS y encabezó las fructíferas gestiones ante el ente;
  3. Varias organizaciones sociales locales que están vinculadas al BPS fueron convocadas a la sede del ente y transmitieron una imagen que convenció organismo público de la necesidad de adquirir un predio;
  4. El Directorio del BPS confió y apostó a Ciudad del Plata, decidiendo comprar el terreno sin tener algún proyecto definido para él, algo que nunca antes había hecho en el país.
  5. Y a esto se suma la voluntad de la colectividad de «Las Hermanas Domínicas» que en otras ocasiones no habían querido vender su predio, casi sin actividad, pero cedieron por la función social que se le dará.

En estos días se estará concretando la compra con la firma del contrato, y la adquisición no solo podrá beneficiar a los adultos mayores de la ciudad, sino también a otros grupos locales vinculados al BPS, como sindicatos de trabajadores, la asociación de comerciantes, la asociación de jubilados y pensionistas, y asociaciones que trabajan con discapacitados y algunas otras. Una vez que el terreno sea propiedad del BPS comenzará una experiencia sin precedentes, tanto para el BPS como para sociedad civil de Ciudad del Plata.

No hay ningún tipo de proyecto o dinero asignado para realizar algo en el lugar, solo hay varias propuestas e intenciones vecinales. Es por ello que Ciudad del Plata pasará a tener, junto con el amplio terreno en propiedad pública, varios desafíos hacia delante:

  • El primero de ellos será elaborar, definir y acordar un proyecto para el lugar por parte las organizaciones locales, algo que no suele ser fácil en grupos pequeños y que mucho menos es entre varias organizaciones;
  • El segundo pasará por conseguir los recursos para la instalación de infraestructuras y servicios, en convenio con ministerios a nivel nacional y del gobierno departamental, algo que lleva su tiempo y diversas gestiones;
  • Y el tercero será tener capacidad y los recursos (económicos, materiales y humanos) para administrar y mantener los servicios que se creen. Para esto se necesita instituciones sociales fuertes en muchos aspectos, que Ciudad del Plata hoy no tiene.

Si bien la llegada de servicios y mejoras a la localidad, desde sus inicios, siempre ha estado caracterizada por fuertes movimientos vecinales y ésta no es la excepción, se está frente a una situación muy diferente.

En este caso el Estado ya reconoce la necesidad local. Hay políticas públicas con relación al tema, técnicos de ASSE y MIDES hace un tiempo colaboran con los vecinos para su organización, y el BPS apostó a Ciudad del Plata con la compra del terreno. Además no se busca una escuela, un liceo u otro servicio público que una vez instalado lo administrará el Estado, sino que son espacios y servicios públicos que luego de instalados deben ser administrados por la comunidad; y alguno inclusive compartido entre varias organizaciones.

Por ello, esta vez es necesario una organización vecinal mucho mayor, y el principal trabajo de la comunidad no terminará con la instalación del servicio, sino que recién comenzará. La compra del terreno inicia un nuevo proceso de crecimiento de la comunidad que no es ni rápido ni simple, pero que puede ser un camino clave para el futuro desarrollo de la ciudad, tanto en este espacio como para otros.